Ante todo y para haceros una idea ,vale la pena abrir este enlace y contemplar esta galeria de fotos de la fiesta de Guerewol...Tras la hambruna que azotó Níger en 2005, todos esperan con ganas la llegada de septiembre, cuando las lluvias de agosto hayan convertido el desierto en verdes praderas. Destino: el norte y los montes del Aïr, zona volcánica, para celebrar la cura salada, encuentro de tres días entre los tuareg y otras poblaciones bereberes. Celebran bodas y cosechas futuras antes de volver a la ciudad. Porque las cosas cambian.
Entre los límites del Sáhara con el Sahel se mueven los Bororo, un pueblo de la familia peul de pastores nómadas que viajan durante todo el año en busca de los tan preciados pastos. Deambulan libremente sin considerar las fronteras que les han sido trazadas durante el siglo XX.
En el mes de septiembre cuando termina la estación de lluvias, se desplazan hacia el norte para festejar el nacimiento de los nuevos pastos. Durante un par de semanas se organizan las fiestas de esta tribu, dispersa durante el resto del año. Es una gran ocasión para reforzar los lazos tribales y reafirmar su identidad, además de favorecer los pactos entre los diferentes clanes y hacer cuajar historias de amor.

El Gerewol es el nombre de esta fiesta , consistente en un verdadero concurso de belleza masculino donde el jurado femenino elige y cata a los engalanados varones. Hombres maquillados y dispuestos hombro con hombro, bailan hasta el amanecer tras tomar una pócima de leche con hierbas. Exhiben todas sus cualidades masculinas en una sutil danza donde prima la mímica y el frenético movimiento de los ojos.
En la oscuridad de la noche destacan las blancas dentaduras en las embadurnadas caras con ungüentos de colores ocres y amarillos. En plena danza donde ellos dan chasquidos con los dientes, ellas los escrutan detenidamente y se los llevan de paseo tras la duna, así saben si realmente el elegido es un hombre en todos los sentidos.



















































